En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, instaurado a nivel mundial por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el día 8 de marzo, desde 1975; el Museo de la Mujer celebra su décimo aniversario.
Las puertas del Museo de la Mujer se abrieron al público el 8 de marzo de 2011 gracias a un convenio de colaboración entre la Federación de Mujeres Universitarias y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que les cedió la sede de la antigua imprenta universitaria en el Centro Histórico de Ciudad de México.
Es así que este proyecto precursor que suma historia, educación y cultura, fue ideado, desarrollado y puesto en marcha por la historiadora universitaria Patricia Galeana Herrera, profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, quien además de ser la directora del recinto es la curadora y creadora del guion museográfico.
Los orígenes de este recinto van muy acordes con el nacimiento de la celebración del Día Internacional de la Mujer que surge a raíz de las manifestaciones de las mujeres que, especialmente en Europa, reclamaban a comienzos del siglo XX el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la igualdad entre los sexos; por lo cual, este recinto museístico hace una revisión de la historia de México con enfoque de género viendo cuál ha sido la participación de la mujer en cada época, subrayando los obstáculos que han enfrentado para lograr sus derechos y cómo ha sido el imaginario colectivo en cada etapa respecto a lo que debe ser la mujer.
Por consiguiente, mediante las obras de destacados artistas plásticos se van recreando diversos momentos históricos donde la intervención de la mujer tuvo relevancia desde lo prehispánico hasta nuestros días.
Respecto al museo, Galeana Herrera comenta “Son ocho salas: la primera se dedica a la época prehispánica, luego al marianismo novohispano, las mujeres en la insurgencia, la Reforma y el ingreso de las mujeres a la educación, cuando se convierten en maestras normalistas y van entrando poco a poco a la Universidad, mujeres revolucionarias y luego sufragistas. Desde que se da la ciudadanía se va viendo década por década desde el México de 1953 hasta la fecha.
Además, se ofrecen cursos sobre derechos humanos, historia de las mujeres y se da asesoría jurídica y psicológica para víctimas de violencia. También se cuenta con un centro de documentación especializado en historia de las mujeres (que pasada la pandemia crecerá a biblioteca con la ampliación del recinto) y una sala de usos múltiples donde se dan cursos, conferencias, talleres y veladas literarias y musicales. Es importante señalar que, con la ampliación del terreno, en vez de recibir en la sala de usos múltiples a 40 personas estaremos en capacidad de alojar a 120, afirmó”.
Por otra parte, con la llegada de la pandemia y el consecuente cierre del inmueble, el Museo de la Mujer puso en marcha diversas actividades virtuales en su página de internet y en redes sociales, las cuales les han ayudado a crecer; y muestra de ello es que en sus primeros 10 años el museo fue subiendo de visitantes físicos antes de la pandemia. “En 2011 hubo 13 mil 534, y en 2019, antes de la contingencia, llegamos a 21 mil 572. En los 10 años hemos tenido 156 mil 960. De ellos, más de 100 mil son mujeres, y también más del doble del total son jóvenes, concluyó la docente universitaria.
En conclusión, podemos decir que el Museo de la Mujer es un esfuerzo creciente para educar a través de la historia y el arte, que revisa el papel de la mujer desde el pasado más remoto hasta la actualidad, con la meta de sembrar en las futuras generaciones una visión de igualdad de oportunidades, libertad y mejor desarrollo para ellas en nuestra nación.
Para más información vista: https://museodelamujer.org.mx/virtual/
Por Elsa Godoy
Información y fotos cortesía UNAM