Las mansiones del Estado de Querétaro muestran el buen gusto y la riqueza de numerosas familias del virreinato. Varios de estos inmuebles llegaron a hospedar a personajes de la talla del emperador Maximiliano o Porfirio Díaz.
Para no faltar a esta tradición, algunos han sido convertidos en exclusivos hoteles boutique con habitaciones decoradas de forma particular, como la Casa de la Marquesa, un edificio emblemático de la ciudad de Querétaro con gran tradición y cultura, donde el tiempo se detiene para llevarnos a un viaje retrospectivo en el tiempo y la historia. Esta obra arquitectónica susurra un pasado escrito con sabores barrocos y, a la vez, acentos moriscos que engalanan la vasta cultura mexicana.